Ir al contenido principal

Respetable Dr. Freud (II)


Respetable Dr. Freud:

Sé que han pasado varias semanas desde mi última carta, pero me he concentrado muchísimo en leer sus conferencias y textos. No puedo explicarle por este medio la emoción tan grande que me ha generado ser receptor de sus ideas y conocimientos. Tengo demasiadas cosas que quisiera preguntarle al respecto, pero lo mejor será que me concentre en algo menos abrumador para usted, pues seguramente todo el mundo le hostiga con preguntas sobre su método la mayor parte del tiempo. 

El núcleo central de esta carta es contarle sobre lo que me ha sucedido paralelamente al estudio de su teoría. Pareciera algo mágico, pues en la medida en la que voy comprendiendo lo que usted transmite a través de sus textos también voy conectando todo eso con situaciones de mi vida. Es increíble la manera en la que el estudio de su teoría me mueve por dentro los pensamientos y las emociones. ¿Qué opina usted al respecto? Una parte de mí quiere creer que no soy el único al que le sucede dicha conexión. 

Por otro lado, tengo bastante curiosidad con respecto al papel de la familia en las emociones de todas las personas. He puesto énfasis en analizar el comportamiento de los seres humanos que tienen un apego enfermizo con su familia, pero una parte de este pensamiento se resiste a debatir el asunto de que la familia "vuelve neurótico a cualquiera". En mi caso, puedo decirle que la mayor parte del tiempo mi familia me tacha de frío, desalmado y poco considerado; se piensa que no los quiero, que los detesto y que siempre me alejo de ellos. Creo, mi estimado Dr. Freud, que no existe nada más difícil que lidiar con esa avalancha de reclamos y falsas consideraciones. 

Por el momento no quisiera robarle más tiempo. Estoy a su servicio. Su gran admirador: 

Psic. Mane Lander

___________________________________________________________________________

Estimado Psic. Mane Lander: 

No se preocupe por el tiempo de correspondencia. Ambos tenemos ocupaciones que nos retrasan y requieren de nuestro tiempo; siéntase tranquilo. 

Me alegra enterarme del entusiasmo con el que ha comenzado a estudiar el método psicoanalítico. Ya podrá encontrar usted varios detalles que le ayuden como motivante para continuar. Al respecto, estimado psicólogo, puedo decirle que lo dicho en el psicoanálisis es precisamente un enlace hacia lo inconsciente, un puente, un conductor; no se sorprenda cada vez que una línea de mis textos le haga pensar en una línea de su propia vida, de su vida interna. El estudio de la teoría psicoanalítica, sumado al proceso analítico propio, logran derribar ciertas barreras que nos impiden observar lo que ocurre en el interior. Y aunque no me lo explica en su carta, he de asegurarle que, al mismo tiempo en el que ocurre dicho autodescubrimiento, usted ha experimentado ciertos estados dolorosos, pues como bien ha de saber, conocerse requiere la invocación de la verdad, y la verdad, apreciado psicólogo, tiene un costo doloroso, pero liberador. 

Podríamos escribir millones de cartas hablando sobre la importancia de la familia en cada ser humano, pero lo importante es únicamente decir que las razones de lo crucial con respecto al núcleo familiar reside en algo muy obvio, y eso es la repetición de lo primario, de lo infantil, pues la familia es la fuente inicial de toda patología. No es extraño cuando la familia se siente desplazada u olvidada cuando uno de sus miembros busca y encuentra la independencia; pareciera que para las familias del mundo amor y cercanía son la misma cosa. Por esos motivos, cuando no existe cercanía, los familiares perciben en su mundo interno que no hay amor o aprecio. La familia desearía que todos sus miembros permanecieran unidos por la eternidad, pero el cambio de esos propósitos genera angustia y resentimiento, pues atreverse a soportar la lejanía de los seres queridos, es atreverse a tolerar el dolor, y así, ser adulto, y así, atreverse a hacer lo que nadie ha podido. 

No me ha quitado usted nada de tiempo, al contrario, ha sido un intercambio bastante nutritivo. Escriba por favor cuando se le antoje, siempre recibirá una respuesta de mi parte. Mi saludos sinceros: 

Dr. Sigmund Freud


Twitter & Instagram: @tintademane
Tumblr: manelander (La tinta de Mane)

Textos relacionados:

"Respetable Dr. Freud (I)"
"La constancia de la pérdida"
"Lo incestuoso"


Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Cine para psicólogos: ¡madre! de Darren Aronofsky

You give and you give and you give... and it's never enough! 
Volvemos después de mucho tiempo a su gustada sección Cine para psicólogos. Antes que nada he de confesarles, mis queridos lectores, que el tiempo se ha vuelto algo valioso para mí y sentarme a escribir una opinión sobre una película como esta me demanda varias horas. Al fin he podido prepararme un café y comenzar a plasmar mis comentarios sobre mother!
Comenzaré diciendo que, como muchos de ustedes habrán leído tiempo atrás en mi blog, Darren Aronofsky logró crear mi película favorita de todos los tiempos: El cisne negro. Y  es que debido a mi formación como psicoanalista ustedes entenderán mi fascinación por este tipo de películas con contenidos fuertemente psicológicos. ¡madre! me ha cautivado por completo, aunque no ha logrado superar la admiración que sigo teniendo por Black Swan. 
mother! Una carga simbólica pesada para el psiquismo.  Miren, no he leído mucho al respecto, ni siquiera me he enterado de la vida de Dar…

Celos y otras torturas mentales

Psicoterapia psicoanalítica  Ciudad de México - Col. Roma Norte Tel: ‭(55) 3275 1330‬  Psic. Manuel Landeros 
Como ya he escrito al respecto, antes en otros textos de mi blog, los celos siempre han sido un asunto importante tanto en la consulta psicológica como en la vida cotidiana de muchas personas. Puedo considerar a los celos, desde mi observación clínica, como una tortura a la que muchas personas se someten constantemente. 
Sigmund Freud, en su obra psicoanalítica, menciona que los celos pueden tomar distintos caminos y que están relacionados con la rivalidad; ¿qué tiene aquel o aquella que no tenga yo? Más allá del miedo a ser abandonados, se trata de un miedo profundo a no tener o no poseer algo que otro sí, miedo a ser “insuficientes” o a sentirnos “incompletos”. Freud decía que los celos pueden ser proyectados, es decir, que quien en realidad tiene deseos (inconscientemente) de ser infiel es quien siente los celos, pero la culpa que ello  genera es tan grande que defensivamente c…

Marilyn Monroe y su misterioso paso por el psicoanálisis

---
"Hollywood es un lugar en el que tendrás que pagar mil dólares por un beso y cincuenta centavos por tu alma."
Marilyn Monroe 
Decidí escribir sobre Marilyn en el momento en el que una de mis profesoras de la formación psicoanalítica mencionó el nombre de Ralph Greenson, aquel psiquiatra estadounidense que fuera el psicoanalista de Norma Jeane Mortenson, mejor conocida como Marilyn Monroe. Y es que no es gratuito mi interés en este personaje tan famoso; desde hace muchos años siento una admiración especial a la imagen y trayectoria de Marilyn y, ahora que he indagado un poco más sobre su vida, estoy fascinado, y al mismo tiempo horrorizado, con lo que he encontrado.


El pasado herido de Norma
Norma nació el 1 de junio de 1926 en Los Angeles, USA. Hija de una montadora cinematográfica de nombre Gladys Baker y Edward Mortenson, de quien se separó justo antes de darse cuenta de su embarazo. Gladys tuvo que ser internada en un hospital psiquiátrico pues sufrió fuertes trastornos …