Ir al contenido principal

Lo alivioso

"Existen espacios vacíos que al ser
llenados con las palabras correctas
tienen un efecto alivioso." 
Manelander


Cada vez que la angustia se apodera de mí hago un berrinche del tamaño del mundo; todo pierde color, todo pierde sentido y comienzo a irritarme, a irritar a los demás. Hiperventilo emocionalmente para colapsar, creo en mi interior mis propias fantasías destructivas. Mi inconsciente se desata furioso por no poder obtener el cumplimiento de sus deseos más caprichosos y demandantes; es monstruoso y desde adentro crea, con su inmenso poder, una tormenta que primero nubla todos mis sentidos, todos los caminos posibles, me resta visibilidad. Después de dejarme encerrado en un punto específico, comienza a conjurar rayos y centellas que me aterran, me vuelvo vulnerable, me inunda el miedo. Está tan enojado por no permitirle hacer su voluntad que quiere lastimarme, castigarme, destruirme. Yo no sé qué hacer, soy inofensivo, no tengo poder sobre él; disfruta de mi dolor, es sádico, es hostil, porque no tiene lo que quiere en el momento que le place, porque me resisto a sus exigencias. Siento que es el fin, que no habrá nada más después de aquella tragedia, después de algún evento doloroso o de un momento de intensa incertidumbre.

Esa fuerza inconsciente, que es parte de mí también, me hace creer que no hay salida, que todo mi mundo interno se derrumba sobre mí; hace conexiones con mi duelos pasados, con mis miedos antiguos, me hiere y mete sus miles de dedos en mis heridas, las baña con su baba venenosa, que es ácida, que es amarga, que es ponzoñosa. Rasguña mis paredes y de ellas sale sangre y pedazos de mi alma, se hace un caos. Todo lo demás en mi vida deja de tener atractivo, porque por dentro estoy enfermando. Pero justo cuando siento que no puedo más, que seguir me será imposible; justo cuando esa fuerza interna disfruta de mi dolor, encuentro una luz, una propia, una que también es parte de mí. 

He de llegar a un lugar en donde alguien más observa detenidamente en mi interior, observa todo lo que acontece, cada detalle de la tormenta, del caos. Se da cuenta de que hay espacios vacíos, espacios oscuros en donde, cree sin dudar, se esconden las raíces de una cura, de un poder que pude detener aquella destrucción, que puede apaciguar a aquel monstruo aterrador. Esa cura se enciende con unas cuantas palabras, ¡pero cuidado! no puede ser cualquier frase, debe ser una acertada, como una especie de conjuro. Entonces, cuando estoy a punto de desvanecerme, su boca profiere aquellas palabras y en mi interior una chispa se enciende en la oscuridad, se hace grande cuando muchas chispas más se encienden y se unen, van en mi búsqueda, me encuentran en medio de un huracán, congelado, sin color, sin energía. Las luces me rodean y derriten el hielo que me cubre, se dirigen después hacia el monstruo aquel y lo devuelven a su cueva oscura, lo encarcelan, lo reprimen de nueva cuenta. Todo vuelve a la calma, todo se aplaca y nuevamente puedo continuar. Mis espacios vacíos se iluminan y puedo entender que yo mismo causé todo el desorden, así entonces aprendo a soportar y a entender mejor las futuras pérdidas y angustias. Puedo ver que existen salidas y caminos diversos para resolverme, para poder darme un orden y obtener calma. 

Enterarse de cosas que residen en el interior nos invita a no esperar aquello que no llegará, a tolerar la frustración, la pérdida y el miedo. Enterarse de las partes de uno mismo que antes estaban escondidas nos regala el poder de soportar el dolor, traspasarlo y hacer algo bueno con él. Descubres que el caos y la paz son siempre creaciones internas impulsadas por eventos externos, creaciones que, generalmente, pueden controlarse si se desea. Puedes saber que el monstruo aquel está formado por partes de ti mismo que se rompieron a causa de gigantescos desconsuelos y aflicciones; buscará siempre alimentarse, cumplir sus caprichos, porque es siempre doblegado e inhibido, y buscará formas astutas para liberarse y hacer su voluntad, pero habrá siempre una luz que pueda devolverlo a su lugar adecuado y que nos permitirá avanzar y ver que no todo es tan terrible como parecía; una luz que cura, que repara, que alivia. 


Twitter & Instagram: @tintademane
Tumblr: manelander (La tinta de Mane)

Textos relacionados:

"Inspiro"
"Querer querer"
"Náuseas"
Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Cine para psicólogos: ¡madre! de Darren Aronofsky

You give and you give and you give... and it's never enough! 
Volvemos después de mucho tiempo a su gustada sección Cine para psicólogos. Antes que nada he de confesarles, mis queridos lectores, que el tiempo se ha vuelto algo valioso para mí y sentarme a escribir una opinión sobre una película como esta me demanda varias horas. Al fin he podido prepararme un café y comenzar a plasmar mis comentarios sobre mother!
Comenzaré diciendo que, como muchos de ustedes habrán leído tiempo atrás en mi blog, Darren Aronofsky logró crear mi película favorita de todos los tiempos: El cisne negro. Y  es que debido a mi formación como psicoanalista ustedes entenderán mi fascinación por este tipo de películas con contenidos fuertemente psicológicos. ¡madre! me ha cautivado por completo, aunque no ha logrado superar la admiración que sigo teniendo por Black Swan. 
mother! Una carga simbólica pesada para el psiquismo.  Miren, no he leído mucho al respecto, ni siquiera me he enterado de la vida de Dar…

Celos y otras torturas mentales

Psicoterapia psicoanalítica  Ciudad de México - Col. Roma Norte Tel: ‭(55) 3275 1330‬  Psic. Manuel Landeros 
Como ya he escrito al respecto, antes en otros textos de mi blog, los celos siempre han sido un asunto importante tanto en la consulta psicológica como en la vida cotidiana de muchas personas. Puedo considerar a los celos, desde mi observación clínica, como una tortura a la que muchas personas se someten constantemente. 
Sigmund Freud, en su obra psicoanalítica, menciona que los celos pueden tomar distintos caminos y que están relacionados con la rivalidad; ¿qué tiene aquel o aquella que no tenga yo? Más allá del miedo a ser abandonados, se trata de un miedo profundo a no tener o no poseer algo que otro sí, miedo a ser “insuficientes” o a sentirnos “incompletos”. Freud decía que los celos pueden ser proyectados, es decir, que quien en realidad tiene deseos (inconscientemente) de ser infiel es quien siente los celos, pero la culpa que ello  genera es tan grande que defensivamente c…

Marilyn Monroe y su misterioso paso por el psicoanálisis

---
"Hollywood es un lugar en el que tendrás que pagar mil dólares por un beso y cincuenta centavos por tu alma."
Marilyn Monroe 
Decidí escribir sobre Marilyn en el momento en el que una de mis profesoras de la formación psicoanalítica mencionó el nombre de Ralph Greenson, aquel psiquiatra estadounidense que fuera el psicoanalista de Norma Jeane Mortenson, mejor conocida como Marilyn Monroe. Y es que no es gratuito mi interés en este personaje tan famoso; desde hace muchos años siento una admiración especial a la imagen y trayectoria de Marilyn y, ahora que he indagado un poco más sobre su vida, estoy fascinado, y al mismo tiempo horrorizado, con lo que he encontrado.


El pasado herido de Norma
Norma nació el 1 de junio de 1926 en Los Angeles, USA. Hija de una montadora cinematográfica de nombre Gladys Baker y Edward Mortenson, de quien se separó justo antes de darse cuenta de su embarazo. Gladys tuvo que ser internada en un hospital psiquiátrico pues sufrió fuertes trastornos …