Ir al contenido principal

En mí (II)

"Encontrarse duele, porque reconocer
nuestro auténtico interior provoca
dolor, pero no habrá alivio más grande
que ser auténticos."
Manelander




-Tú me dijiste que podía regresar después -le dije con calma. 

-Pero no pensé que vendrías tan pronto -respondió desde la oscuridad-. Vete, vuelve otro día. 

- ¡No, basta! -exclamé sin gritar, exasperado. 

- ¿No? -preguntó irónicamente y después soltó una de sus macabras carcajadas-. Se nota que no sabes lo que dices -dijo quedamente. Caminó hacia mí, podía escuchar sus pisadas sobre el lodoso suelo húmedo. No podía verle esta vez, los pequeños rayos de luz que se colaban por algunas grietas eran muy débiles. Se acercó a mí y me susurró al oído-: Hablas solamente porque tienes boca...

Lo había hecho a propósito. Mi familia acostumbraba decir aquella frase petulante e insultante desde que tenía uso de razón; era insoportablemente despectiva, grosera y poco recatada. Se trataba de un conjunto de palabras que me causaban angustia y náuseas. Estaba seguro de que lo había dicho con toda la intención 

- ¿Y cómo es que puedes ayudarme? -preguntó mientras se alejaba de mí.

-Creo que estás enfermo, y creo también que la única manera de sanarte es hablando. 

-Hablando... -repitió con ironía-. Hablando. 

-Así es, hablando. 

- ¿Sobre qué quieres hablar?

-Pues... me gustaría saber por qué estás tan mal. 

-Tú me volviste así, tú y los que te rodean. 

-Lo siento mucho. 

Se paró debajo de un tenue rayo de luz. Estaba vestido con ropas viejas y rasgadas, casi desnudo, mostrando la piel pálida pegada a los huesos; era como un cadáver, como un muerto viviente. Me vio con sus ojos negros ladeando la cabeza, fulminándome con su seriedad y silencio. 

-Sentirlo ya no sirve de nada -respondió emitiendo palabras que salían de su boca, articuladas por sus labios resecos, ensangrentados; parecía como si se hubiese mordido a propósito-. Han sido más importantes otra cosas, otras personas; más importantes que yo... que tú-. Tenía razón; toda mi vida había dado importancia a tantas cosas, había invertido energía en complacer a otros y a sus deseos y me había olvidado de mí mismo. 

-Quizá ya no sirva de mucho, pero por lo menos ahora puedo decirlo y tú puedes escucharme. 

-Márchate ya, estoy muy cansado. Tu voz me aturde. 

Di media vuelta y me fui de su cueva oscura con olor a humedad y a tierra. Abrí los ojos y estaba de nueva cuenta frente ami terapeuta, en el consultorio. 

-Considero que hoy ha habido un gran avance -informó ella. 

- ¿Tú crees? ¿Por qué? 

-No cualquiera puede pedirse perdón a si mismo. 

Continuará...


(NOTA IMPORTANTE: Estimados lectores, atendiendo un poco más mi pasión por la escritura y por mi profesión: la psicología, he decidido atender peticiones para hablar sobre temas de los que a ustedes les gustaría que yo escribiera o diera mi opinión. Con gusto atenderé sus sugerencias y peticiones en la medida de mis posibilidades; de la misma forma si desean recibir algún consejo pueden escribirme al mail: mane.landerpi@gmail.com o si no es necesaria la privacidad o el anonimato entonces pueden dejarme todo en los comentarios de cualquiera de mis textos. Saludos y gracias por su amable atención.)


Twitter & Instagram: @tintademane





Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Cine para psicólogos: ¡madre! de Darren Aronofsky

You give and you give and you give... and it's never enough! 
Volvemos después de mucho tiempo a su gustada sección Cine para psicólogos. Antes que nada he de confesarles, mis queridos lectores, que el tiempo se ha vuelto algo valioso para mí y sentarme a escribir una opinión sobre una película como esta me demanda varias horas. Al fin he podido prepararme un café y comenzar a plasmar mis comentarios sobre mother!
Comenzaré diciendo que, como muchos de ustedes habrán leído tiempo atrás en mi blog, Darren Aronofsky logró crear mi película favorita de todos los tiempos: El cisne negro. Y  es que debido a mi formación como psicoanalista ustedes entenderán mi fascinación por este tipo de películas con contenidos fuertemente psicológicos. ¡madre! me ha cautivado por completo, aunque no ha logrado superar la admiración que sigo teniendo por Black Swan. 
mother! Una carga simbólica pesada para el psiquismo.  Miren, no he leído mucho al respecto, ni siquiera me he enterado de la vida de Dar…

Celos y otras torturas mentales

Psicoterapia psicoanalítica  Ciudad de México - Col. Roma Norte Tel: ‭(55) 3275 1330‬  Psic. Manuel Landeros 
Como ya he escrito al respecto, antes en otros textos de mi blog, los celos siempre han sido un asunto importante tanto en la consulta psicológica como en la vida cotidiana de muchas personas. Puedo considerar a los celos, desde mi observación clínica, como una tortura a la que muchas personas se someten constantemente. 
Sigmund Freud, en su obra psicoanalítica, menciona que los celos pueden tomar distintos caminos y que están relacionados con la rivalidad; ¿qué tiene aquel o aquella que no tenga yo? Más allá del miedo a ser abandonados, se trata de un miedo profundo a no tener o no poseer algo que otro sí, miedo a ser “insuficientes” o a sentirnos “incompletos”. Freud decía que los celos pueden ser proyectados, es decir, que quien en realidad tiene deseos (inconscientemente) de ser infiel es quien siente los celos, pero la culpa que ello  genera es tan grande que defensivamente c…

Marilyn Monroe y su misterioso paso por el psicoanálisis

---
"Hollywood es un lugar en el que tendrás que pagar mil dólares por un beso y cincuenta centavos por tu alma."
Marilyn Monroe 
Decidí escribir sobre Marilyn en el momento en el que una de mis profesoras de la formación psicoanalítica mencionó el nombre de Ralph Greenson, aquel psiquiatra estadounidense que fuera el psicoanalista de Norma Jeane Mortenson, mejor conocida como Marilyn Monroe. Y es que no es gratuito mi interés en este personaje tan famoso; desde hace muchos años siento una admiración especial a la imagen y trayectoria de Marilyn y, ahora que he indagado un poco más sobre su vida, estoy fascinado, y al mismo tiempo horrorizado, con lo que he encontrado.


El pasado herido de Norma
Norma nació el 1 de junio de 1926 en Los Angeles, USA. Hija de una montadora cinematográfica de nombre Gladys Baker y Edward Mortenson, de quien se separó justo antes de darse cuenta de su embarazo. Gladys tuvo que ser internada en un hospital psiquiátrico pues sufrió fuertes trastornos …