Ir al contenido principal

El Trauma

"Me di cuenta de la fragilidad humana justo 
en el momento en el que fui consciente de 
los golpes constantes a los que estamos 
expuestos."
Manelander

Trauma: Choque o impresión emocional muy intensos causados por algún hecho o acontecimiento negativo que produce en el inconsciente de una persona una huella duradera que no puede o tarda en superar.

He estado pensando últimamente en lo traumatizante, en todos aquellos acontecimientos en los que los seres humanos somos lastimados, sacudidos, expuestos a una serie de eventos que nos quitan el sueño y el apetito. Para poder entender mejor el asunto considero que es necesario dejar muy en claro que los humanos somos entes biológicos vulnerables, con muchos recursos para sobrevivir, pero vulnerables al fin y al cabo. 

El primer trauma 

Considero que nacer es el primer gran trauma al que estamos expuestos; a partir del nacimiento las personas recibiremos traumas constantes toda la vida. Creo que nacer es un trauma porque pasamos de la comodidad del vientre de nuestra madre a la adaptación al mundo externo, a todo lo desconocido. Nacer es físicamente complicado, doloroso, es un momento en el que nuestro cuerpo necesita sufrir para poder sobrevivir. Quizá todo esto suene aterrador, pero estoy seguro de que si lo analizamos con detenimiento encontraremos todo bastante realista y verdadero; el nacimiento significa un primer sufrimiento físico y psicológico, somos hojas en blanco en las cuales se comenzará a escribir una historia y eso puede considerarse traumatizante; somos inferiores al resto porque dependemos totalmente de los adultos para poder vivir, esta idea por supuesto también simboliza un trauma; la resignación forzada a una dependencia que durará años y, por supuesto, los sentimientos hostiles que pueden llegar a tener nuestros cuidadores o padres como seres que deben entregar casi todo su tiempo en cubrir las necesidades básicas del nuevo integrante de la familia. 

Los traumas posteriores

Conforme crecemos vamos viviendo experiencias que nos marcan, que nos roban parte de nuestra energía física y psicológica por lo general. Lo traumatizante no siempre tiene un resultado negativo, de hecho, casi todo lo placentero genera un trauma; alimentarnos, tener sexo, hacer ejercicio, dormir, entre muchas cosas más, son situaciones que de algún modo transgreden en nuestro cuerpo y en nuestra mente, digamos que siempre hay algo adverso en toda acción, algo que duele, que cuesta trabajo, algo que impacta, que golpea. Los traumas a veces son necesarios para resolver ciertos conflictos en nuestra vida; es necesaria la decepción o la tristeza por ejemplo, porque solamente de ese modo podemos solucionar algo que nos causa un daño constante e insoportable, o también, gran parte de las veces, los traumas nos ayudan a que peores daños sucedan pues funcionan como una medida preventiva que evita un futuro intento destructivo o algún evento inadecuado. 

Los traumas son inevitables porque todo lo doloroso es inevitable, pero eso no quiere decir que sean malos todo el tiempo, al contrario, son necesarios para sobrevivir; los sinsabores, las penas, los llantos, las ausencias, el dolor, lo lacerante, lo hostil, y todas esas cosas que parecieran negativas pero que no siempre lo son, abundan en este mundo para hacer un equilibrio regulador de cada una de nuestras emociones, pensamientos y necesidades. Evitar el trauma no es una opción porque cada segundo algo nos impacta y nos cambia; es parte de vivir. Los traumas se alojan en nuestro inconsciente como un material que nos rige, que nos conduce, nos maneja como marionetas; no es sino en el entendimiento de dichos traumas en donde encontramos la adecuación y la estabilidad que necesitamos para vivir de manera más auténtica; el trauma no debe evitarse, debe entenderse, solamente de esta manera podemos soportar todo lo que nos rodea. 






Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Cine para psicólogos: ¡madre! de Darren Aronofsky

You give and you give and you give... and it's never enough! 
Volvemos después de mucho tiempo a su gustada sección Cine para psicólogos. Antes que nada he de confesarles, mis queridos lectores, que el tiempo se ha vuelto algo valioso para mí y sentarme a escribir una opinión sobre una película como esta me demanda varias horas. Al fin he podido prepararme un café y comenzar a plasmar mis comentarios sobre mother!
Comenzaré diciendo que, como muchos de ustedes habrán leído tiempo atrás en mi blog, Darren Aronofsky logró crear mi película favorita de todos los tiempos: El cisne negro. Y  es que debido a mi formación como psicoanalista ustedes entenderán mi fascinación por este tipo de películas con contenidos fuertemente psicológicos. ¡madre! me ha cautivado por completo, aunque no ha logrado superar la admiración que sigo teniendo por Black Swan. 
mother! Una carga simbólica pesada para el psiquismo.  Miren, no he leído mucho al respecto, ni siquiera me he enterado de la vida de Dar…

Celos y otras torturas mentales

Psicoterapia psicoanalítica  Ciudad de México - Col. Roma Norte Tel: ‭(55) 3275 1330‬  Psic. Manuel Landeros 
Como ya he escrito al respecto, antes en otros textos de mi blog, los celos siempre han sido un asunto importante tanto en la consulta psicológica como en la vida cotidiana de muchas personas. Puedo considerar a los celos, desde mi observación clínica, como una tortura a la que muchas personas se someten constantemente. 
Sigmund Freud, en su obra psicoanalítica, menciona que los celos pueden tomar distintos caminos y que están relacionados con la rivalidad; ¿qué tiene aquel o aquella que no tenga yo? Más allá del miedo a ser abandonados, se trata de un miedo profundo a no tener o no poseer algo que otro sí, miedo a ser “insuficientes” o a sentirnos “incompletos”. Freud decía que los celos pueden ser proyectados, es decir, que quien en realidad tiene deseos (inconscientemente) de ser infiel es quien siente los celos, pero la culpa que ello  genera es tan grande que defensivamente c…

Marilyn Monroe y su misterioso paso por el psicoanálisis

---
"Hollywood es un lugar en el que tendrás que pagar mil dólares por un beso y cincuenta centavos por tu alma."
Marilyn Monroe 
Decidí escribir sobre Marilyn en el momento en el que una de mis profesoras de la formación psicoanalítica mencionó el nombre de Ralph Greenson, aquel psiquiatra estadounidense que fuera el psicoanalista de Norma Jeane Mortenson, mejor conocida como Marilyn Monroe. Y es que no es gratuito mi interés en este personaje tan famoso; desde hace muchos años siento una admiración especial a la imagen y trayectoria de Marilyn y, ahora que he indagado un poco más sobre su vida, estoy fascinado, y al mismo tiempo horrorizado, con lo que he encontrado.


El pasado herido de Norma
Norma nació el 1 de junio de 1926 en Los Angeles, USA. Hija de una montadora cinematográfica de nombre Gladys Baker y Edward Mortenson, de quien se separó justo antes de darse cuenta de su embarazo. Gladys tuvo que ser internada en un hospital psiquiátrico pues sufrió fuertes trastornos …