Ir al contenido principal

Charlas de café negro I

Como gran parte de la población mundial tengo un gusto bastante particular por el café, el cual, por lo regular, he de tomar siempre dulce y con leche, pero en algunas ocasiones, pocas debo aclarar, el café negro y amargo se le antojó a mi paladar por alguna razón. Fue en esas ocasiones en las que decidí ir a una cafetería y tomarme a solas una taza de café negro, sin azúcar, y me sucedieron algunas cosas extrañas, o bueno en realidad creo que las cosas extrañas suceden todo el tiempo pero siempre estamos tan concentrados en otros asuntos y en otras personas que no percibimos lo que acontece a nuestro al rededor. 

En alguno de esos arrebatos de soledad placentera que pasé en algún café de mi ciudad, me encontré con cuadros diversos de personajes interesantes sentados en las mesas circundantes. En algunas ocasiones podía encontrarme a familias enteras, cerca de mi mesa, hablado sobre temas sumamente serios mientras los hijos jugaban por ahí con el perro, envueltos en una burbuja que les impedía enterarse de alguna situación terrible por la que los adultos atravesaban. Pensaba yo, en aquellas ocasiones, que es bastante común silenciar la catástrofe para que los niños no puedan escuchar el estruendo de la destrucción, la guerra o el caos y, aunque a veces es inevitable que salgan lastimados de algún modo, los adultos procuran protegerlos a toda costa de la tormenta. Por ello me parecía bastante interesante aquel retrato común en donde de un lado observabas nubes grises y electricidad rondando a los que hablaban con seriedad y del otro un ambiente lleno de color, sol y sonrisas de niños. Los contrastes siempre me han parecido atractivos y éste no fue la excepción, era un contraste de carne y huesos, de emociones humanas reales, difuminadas de lo serio y sombrío a lo divertido y lleno de luz. 

En aquellas ocasiones en las que observaba a las familias podía comenzar a crear historias en mi cabeza, rápidas y sin detalles tediosos de explicar; quizá la abuela había muerto y todos discutían la complicada situación de la herencia y las deudas bancarias, o los hijos charlando sobre cómo pagarían la cuenta del hospital ahora que papá llevaba varias semanas internado. Podía imaginar pláticas sobre funerales y pérdidas, sobre noticias inesperadas que necesitaban consultarse, cosas que necesitaban hablarse con gente que no quería escucharlas pero que tenía que. Pude imaginar tantas cosas, incluso cree personajes y anécdotas, pude verme ahí, hablando sobre algo con esa familia, intentando la manera de hacer todo más fácil. Disfruté mucho aquellas tardes que, aunque me encontraba solo en la mesa, habían sido familiares de algún modo; observar, analizar e imaginar siempre han sido mis mejores dotes como escritor, encontrar nuevas inspiraciones es tan fácil como sentarte y observar a los demás. El café negro nunca me supo tan dulce. 






Comentarios

Entradas populares de este blog

La forma del agua y su encanto color turquesa

--- "Incapaz de percibir tu forma, te encuentro a mi alrededor. Tu presencia llena mis ojos con tu amor, doblega mi corazón... porque estás en todas partes."La forma del agua 
Mis queridos lectores, sé que tardé en escribir esta reseña pero quise esperar a que la entrega del Oscar aconteciera para poder dar una opinión aún más detallada y fina sobre esta encantadora película fuera de lo común. Y es que no quepo de la felicidad de que, nuevamente, otro paisano, un mexicano, ganara el premio a mejor director y, aún más maravilloso, que su filme se llevara el de mejor película. 

Como bien saben, si son lectores míos de hace tiempo, no profundizaré en detalles técnicos y de producción. Intentaré dar mi opinión más sincera sobre el largometraje; ya habrá varios textos de críticas dedicadas a todo aquello de lo que no soy nada experto. 
"Esta joya, meticulosamente elaborada, es la obra más satisfactoria de del Toro desde El laberinto del fauno." (The Hollywood Reporter)
Re…

Sacher-Masoch, la Venus y el masoquismo

---
"Esa es la moraleja: el que se deja dar de latigazos, es porque los merece". 
La Venus de las pieles
(Leopold von Sacher-Masoch)

Acabo de hacer lectura de este magnífico libro, escrito por aquel que diera impulso al término masoquismo, haciendo honor a su nombre. Es mucho lo que podría escribir sobre esta historia llena de vejación y maltrato, pero a la vez de amor y romance. Y es que Sacher-Masoch ha tomado parte de su personalidad, y de su historia misma, para elaborar esta perturbadora escena literaria. 

Masoquismo y psicoanálisis
Y es que en la práctica psicoanalítica, en la psicología en general y en el dialogo cotidiano, podemos escuchar frecuentemente la palabra masoquismo. El término hace referencia al acto perverso de disfrutar del dolor propio, del que otro o uno mismo puede proporcionar. Aquí será importante hacer una distinción, pues el dolor puede ir desde lo físico hasta lo psicológico; humillaciones de todo tipo en donde el Yo del sujeto se siente doblegado, m…

Cine para psicólogos: "Sin amor" de Andrey Zvyagintsev

---
"¿Cómo ha podido ocurrir esto? Antes me hablabas de amor... y todo se ha vuelto dolor y decepción". Sin amor (2017)
En realidad no tenía planeado escribir sobre esta película, pero el día del trabajo en mi país me obligó a buscar opciones para no aburrirme en casa, así que fui con mi novio y un amigo a la Cineteca de la ciudad. Había una lista interesante de películas que podíamos ver, pero nuestras dos primeras opciones tenían las butacas agotadas. Recordé entonces que en una de mis últimas clases de la maestría, unos compañeros comentaron algo sobre una película llamada "Sin amor", exhibida en la Cineteca. Pregunté por los asientos libres y encontramos lugares cómodos. 
Sin amor (Loveless) es un filme ruso de 2017 que estuvo nominado como mejor película de habla no inglesa en los premios de la Academia del año en curso. Es una creación de un cineasta llamado Andrey Zvyagintsev (he hecho copy-paste de su nombre pues es difícil de pronunciar y de escribir también)…